Ayer finalizó la pre-Copa América para México en la final disputada ante EE.UU. Una final previsible antes de que comenzara el torneo vista la lista de participantes (con permiso de Panamá). Un duelo en el que los mejicanos fueron superiores a los norteamericanos con alta contundencia salvo 15 minutos -una vez cosechada la remontada- en los cuales los caribeños se tomaron un respiro después de la meritoria remontada.
Giovanni Dos Santos se erigía como el líder de los primeros minutos junto con el siempre presente 'Chicharito' Hernández. Pero la tranquilidad se presentó en el Estadio Rose Bowl en favor de los yanquis cuando Michael Bradley anotaba el primero (1/1) para los estadounidenses. Apuntar que la "ayuda" del meta Talavera es considerable; se la "comió".
El guión de la historia no cambió, los verdiblancos (azulones en el día de ayer) no dejaron de originar peligrosas oportunidades. Javier Hernández tuvo una de las más claras estrellando un balón en el poste izquierdo de Howard tras un magnífico control. Pero en una de estas, el equipo de Bob Bradley (el padre del jugador del primer tanto) transformaba el segundo tanto tras aprovechar un contraataque que Landon Donovan remataría. En este caso los centrales Márquez y Hector Moreno no estuvieron acertados. ¿Qué más podía hacer México? Su rival ajustó en la diana dos balones en las dos únicas oportunidades que tuvieron. Pues nada, a remontar.
Giovanni, Barrera (el del West Ham fue el que más me gustó), Hernández y Guardado siguieron a lo suyo. 5 minutos después del shock del 2-0 Barrera maquillaba el resultado ayudado de una perfecta asistencia del 'Chicharo' fusilando al guardameta del Everton. No tardaría en llegar el gol de la igualada ya que bastaron apenas 7 minutos más para que Andrés Guardado pusiera el 2-2 en el luminoso. Decir que el tanto no hubiera subido al marcador de no ser por la pillería del delantero del United dejando pasar la bola para que no existiera un claro fuera de juego. Dos Santos pudo incluso marcar un tercer gol aprovechándose de su velocidad vertiginosa antes del descanso, pero la puntería no estuvo de su lado (en la primera parte).

Giovanni Dos Santos se erigía como el líder de los primeros minutos junto con el siempre presente 'Chicharito' Hernández. Pero la tranquilidad se presentó en el Estadio Rose Bowl en favor de los yanquis cuando Michael Bradley anotaba el primero (1/1) para los estadounidenses. Apuntar que la "ayuda" del meta Talavera es considerable; se la "comió".
El guión de la historia no cambió, los verdiblancos (azulones en el día de ayer) no dejaron de originar peligrosas oportunidades. Javier Hernández tuvo una de las más claras estrellando un balón en el poste izquierdo de Howard tras un magnífico control. Pero en una de estas, el equipo de Bob Bradley (el padre del jugador del primer tanto) transformaba el segundo tanto tras aprovechar un contraataque que Landon Donovan remataría. En este caso los centrales Márquez y Hector Moreno no estuvieron acertados. ¿Qué más podía hacer México? Su rival ajustó en la diana dos balones en las dos únicas oportunidades que tuvieron. Pues nada, a remontar.
Giovanni, Barrera (el del West Ham fue el que más me gustó), Hernández y Guardado siguieron a lo suyo. 5 minutos después del shock del 2-0 Barrera maquillaba el resultado ayudado de una perfecta asistencia del 'Chicharo' fusilando al guardameta del Everton. No tardaría en llegar el gol de la igualada ya que bastaron apenas 7 minutos más para que Andrés Guardado pusiera el 2-2 en el luminoso. Decir que el tanto no hubiera subido al marcador de no ser por la pillería del delantero del United dejando pasar la bola para que no existiera un claro fuera de juego. Dos Santos pudo incluso marcar un tercer gol aprovechándose de su velocidad vertiginosa antes del descanso, pero la puntería no estuvo de su lado (en la primera parte).

Ya iniciado el segundo periodo, los de J.M. de la Torre entonaron la misma línea de la primera parte propiciando así la remontada con un tanto de calidad del bigoleador Barrera. Pateada de primeras desde la parte derecha con el exterior de un balón dado por Guardado. Dempsey (desaparecido en el partido de ayer como otros tantos) pudo materializar el tercer milagro para obtener el 100% de efectividad, pero esta vez el larguero se alistó con la justicia futbolística.
Faltaba un gol sí, el "pesado" de Giovanni no podía irse ayer del césped sin propina. Y vaya si se la llevó:
La cara de Howard lo dice todo. Como dice el comentarista: "¡Apaga la luz y me voy!"