domingo, 11 de septiembre de 2011

La otra cara del fútbol

La tarde de ayer en Anoeta es lo más parecido a aquello que denominan "fútbol en estado puro". El partido disputado ayer en el campo donostiarra fue el encuentro idóneo para un contexto en el que abulta la discusión sobre la "Liga de dos", la bipolaridad de la Liga BBVA, y la discriminación/prescindibilidad de los "otros" equipos. Aprovecho para mostrar mi posición al respecto: comparto la idea de la injusta distancia entre los de ahí arriba y los de la otra liga más "inferior". Soy de los que piensan que la diferencia de ingresos en cuanto a los derechos televisivos debe ser diferente sí, pero no tan abismal como es la de ahora. Para entendernos: un marcador desigualado pero sin goleada. Respecto al tema de apartar a la "plebe" de la liga española, me parece vergonzante incluso que se plantee esta posibilidad. La famosa "Superliga" perdería la gracia en dos días.

Y con este entorno mediático nos dirigíamos yo y mi amigo, y a la vez compañero habitual de silla en la grada, al estadio de Anoeta de la Real Sociedad. Media hora de camino suficiente para comprobar que la ilusión y el orgullo de sentir tus colores crecen cuando equipos como Barcelona y Madrid visitan tu ciudad. Da tiempo para hacer de gurú, y soñar con un espectáculo que se nos quede para el recuerdo. Tomar incluso de referencia un partido del año pasado en el que un Barcelona sin presión alguna y con el título liguero en el bolsillo acabó pinchando en feudo 'txuri-urdin' (encuentro para no olvidar para los seguidores de la Real, a pesar de la poca fuerza que tuvo esa victoria en los medios que tienen la gran voz). Que por cierto, sirvió para mantener intacto el récord de ser el equipo con mayor número de partidos invicto, dato que siempre gusta poner sobre la mesa en Donosti para enorgullecerse del escudo que se defiende. Un escudo (aprovecho para manifestar una pequeña "puntilla"), que habría que defender sin vacilación; porque encontrarme a gente con camisetas de la Real manifestando que "les da igual quien gane estando el Barça en el otro lado" me queda claro quién es el verdadero aficionado y quién sufre madriditis o llámese anti X equipo.

Pero según se acercaba el estadio, volvíamos a la realidad; un Barça que le mete 5 goles en el Camp Nou al tercer mejor equipo de España el año pasado, no debería dejarse aquí ningún punto. Y eso que mirando alineaciones mantuvimos alguna que otra esperanza viendo que en el once inicial de ese equipo "monstruoso" no figuraban nombres como Iniesta, Villa y  Lionel Messi. Aun así, a los dos se nos dispararon los nervios cuando vimos quién jugaba en el lateral derecho del once de Montanier. Estrada no es santo de nuestra devoción no... Y mira que lo intenta por serlo.

Con los dedos entre los dientes, el árbitro dio comienzo al partido. El ambiente de gala no defraudó. Aunque la primera parte fue insultante. No hay excusa para dar sentido a un resultado de 0-2 en tan sólo diez minutos. En el campo hubo un equipo a mandar y ganar, y otro "equipucho" decidido a no perder o por lo menos no salir goleado. El resto de los acontecimientos los sabréis; un resumen de los primeros tres cuartos de hora en siete palabras para los "perdidos": Barça aflojó y la Real se conformó. Descanso.


De todos los comentarios de entre la gente concordaban en una cosa: "Esta no es la Real". Quejarse de algún lateral me parece razonable, la falta de convicción y de ideas para plantar cara al equipo contrario (sin mirar el nombre del contrincante) también, aunque no las considero la raíz del problema. Lo que todos anhelaban era un par de... mimbres.Y algo tuvo que decir el entrenador francés en el vestuario, porque como segunda opción se me ocurre haberse tomado un par de Red Bulls antes de saltar al césped. Nadie niega que la rapidez con la que mueven el balón los de Guardiola va, en un 90% de las ocasiones, por encima de la presión del equipo contrario. Porque lo tienen aprendido, porque ayer vimos unas 14 jugadas calcadas mandando diagonales de lado a lado sin necesidad de levantar la mirada para saber si un compañero estaba libre de espacios o no. Pero si existe alguna posibilidad de ganar a ese fútbol sistematizado fuera de lo normal, es por lo menos teniendo fe en tus posibilidades y acortando el tiempo máximo posible de reacción blaugrana. Dejarles pensar es suicidarse. La única excepción que yo recuerde es aquella lejana semifinal ante el Inter de Mourinho con el famoso "autobús neroazzurro". Pero ya sabemos que ese es oficio sólo de los equipos italianos.

Y entonces un irreconocible e inspirado Imanol Agirretxe, a quien nunca le vi apto para jugar en el primer equipo (aprovecho para darle la razón a Borja, quien nunca dejó de ensalzar cualidades de Imanol las cuales nadie las veía) continuar su evolución y anotar su tercer gol en esta campaña confiriéndose así el auténtico pichichi del equipo (3 goles en su cuenta). 1-2. Seguidamente Villa regalaría una nueva alegría inesperada para la afición realista dejando en pies de otra vez Agirretxe, para que el canterano de Usurbil (municipio muy destacado últimamente en el mundo del fútbol) mandara al travesaño el balón ayudado por el despeje con la mano de Busquets que Griezmann remataría formalizando el 2-2. La respuesta del público no hace falta describirla. Y la última media hora de sufrimiento tampoco. Cada segundo se te hace más largo. Y para poner la pequeña guinda Messi se encargó de paralizar los corazones de los aficionados tratando de engañar al público y al colegiado. Valiente Mateu Lahoz.

Salir afónico de un estadio es de lo mejor que puede sucederle a un socio, eso querrá decir que ha merecido gritar durante esos 90 intensísimos minutos. El mal sabor de boca es cuando llegas a casa, y lees una versión completamente diferente a lo que acabas de vivir hace unas horas. Leyendo cosas como que"la Real disimula un pobre juego" o que "dos despistes azulgranas dan el empate a la Real". Quiero pensar (por decir algo) que esto se debe al problema radiofónico tan sonado en estos tiempos. La tele en la que debieron ver los corresponsales el partido no se reflejaría lo que verdaderamente fue, a saber.


EL APUNTE:

Los datos del partido reflejan máxima igualdad. Anecdótico que el Barcelona hubiese hecho mayor número de faltas que un equipo en principio con el objetivo de parar al "Pep Team". Y no solo eso, como podréis apreciar, la preponderancia azulgrana que algunos predican es estadísticamente contradicha en el siguiente link:

http://larealsociedad.lavanguardia.es/liga/82661-real-sociedad-barcelona-los-numeros-del-partido

4 comentarios:

  1. Cualquiera de los dos al final pudo haber ganado,pero claro viendo como salieron los azulgranas en tromba , todos imaginabamos que iba a ser otro resultado de escandalo . Un saludo tio ¡

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  2. El fútbol es tan lindo porque a pesar de que por plantel , historia y juego, el Barcelona era más que la Real Sociedad, el local demostró que es un juego 11 contra 11 de humanos, nada es imposible. Los hinchas vascos deberán sentirse muy orgullosos de su equipo, en la cancha no fueron menos.
    Saludos

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  3. Pep no hizo bien dejando a sus estrellas en el banquillo, y se asustó al ver a una Real que le robó dos puntos.Si que hubo mucho ambiente txuri urdin y a pesar del antimadridismo se notó cuál era el equipo de la ciudad. Aupa Real!!
    Un abrazo

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  4. Hola! En la entrada de hoy en mi blog "Agradecimientos" he nombrado a este blog. Te invito a visitarlo
    http://lalupadeldeporte.blogspot.com/2011/09/agradecimientos.html

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